El Castillo de Peleș fue construido entre 1873 y 1914 como residencia de verano del rey Carol I, el primer rey de Rumanía, quien eligió este valle cubierto de abetos sobre la localidad montañosa de Sinaia por su aire fresco y el aislamiento de los Cárpatos. Diseñado en estilo neorrenacentista alemán con toques neogóticos, sus torres entramadas de madera emergen directamente del bosque, evocando la imagen que la mayoría tiene en mente al imaginar un castillo de cuento de hadas.
Tras la fachada de cuento se esconde una de las casas más avanzadas técnicamente de su época. Peleș fue el primer castillo de Europa en iluminarse completamente con su propia planta eléctrica, con calefacción central en todas las estancias, un primitivo sistema central de aspiración y dos ascensores. El Salón de Honor, revestido en nogal tallado, está coronado por un techo de vidrieras que se desliza para abrirse al cielo con solo pulsar un interruptor.
Hoy el palacio es el Museo Nacional de Peleș, con más de 160 salas repletas de armaduras, lámparas de araña de Murano, vidrieras alemanas, cuero de Córdoba y casi dos mil pinturas. Las visitas son con entrada programada, y las visitas guiadas en inglés se realizan durante todo el día sin coste adicional. Nosotros gestionamos la reserva en inglés y aseguramos tu hora de entrada, para que dediques el tiempo al castillo, no a la cola.